Mujer Sin Alma
Poeta recién llegado
Amanecer con el sol al costado de mi cama,
Amenazando con marcarme el cuerpo
Hasta llegar al último rincón de mi alma.
Aprieto mis parpados y los cubro con mis manos,
Para que no se me sequen las últimas lagrimas.
Lo se, nada es eterno, puede ser y te perdono.
Pero quien puede asegurarme la existencia,
Si tú te llevaste lo que había en mí que podía hacerse llamar vida.
Lo entiendo, repito,
Y no te juzgo por haberte convertido
En centro y fin de mi infinito.
Pero entiende mis cortinas oscuras,
Mis colores negros y marchitos,
Mis lágrimas esquivas, mis palabras tristes.
No porque el sol salga todos los días
Y nos de lo mejor de si mismo,
Podemos asegurar que no lo invade la tristeza
Cuando el cielo se hace noche y le opaca el brillo.
Déjame así dormida, no te impongas como un místico espejismo,
Que el día de tu partida, te llevaste mi alma contigo.