Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Entonces te tomé.
Tú decías que no era posible
porque las mujeres somos blandas
sin cascarón
y te demostré que no siempre es así
que cualquier día
una puede enredarse en un cuerpo
sin involucrar emociones.
Entonces te tomé
entre los placeres que demanda la carne
nos prodigamos todo
encendimos todo lo que se puede encender
entre dos una noche fría
hasta ver nuestros ojos emitiendo gritos
de esos gritos que con silencios
denuncian placer a rabiar
muchas veces nos vertimos como mares.
Y casi al amanecer ya hastiada de hacerlo
me vestí y salí sin despedirme
me fui a un bar y tomé un trago
que rico fue degustarlos
a ti y al trago,
sin implicar nada más que piel
la carne guarda el recuerdo
y el corazón nunca supo de ti.
Tú decías que no era posible
porque las mujeres somos blandas
sin cascarón
y te demostré que no siempre es así
que cualquier día
una puede enredarse en un cuerpo
sin involucrar emociones.
Entonces te tomé
entre los placeres que demanda la carne
nos prodigamos todo
encendimos todo lo que se puede encender
entre dos una noche fría
hasta ver nuestros ojos emitiendo gritos
de esos gritos que con silencios
denuncian placer a rabiar
muchas veces nos vertimos como mares.
Y casi al amanecer ya hastiada de hacerlo
me vestí y salí sin despedirme
me fui a un bar y tomé un trago
que rico fue degustarlos
a ti y al trago,
sin implicar nada más que piel
la carne guarda el recuerdo
y el corazón nunca supo de ti.
Mary C. López
31.03.2013/México
*De piel y algo más
31.03.2013/México
*De piel y algo más