francisco94
Poeta recién llegado
Hace unos dias publiqué en otra sección del foro un poema sobre un preso político, su nombre es Paco Cela, lo único en claro que he encontrado de él es lo siguiente:
Nacido en Verín (Ourense), el 29 de octubre de 1958 y vecino de A Coruña.
Nació en el seno de una familia humilde y trabajadora junto a sus dos hermanos Suso (también preso político) y Carlos (en libertad provisional tras 10 meses de cárcel por actividad en los Comités por un SRI). Su madre Pepita es una luchadora solidaria con los presos políticos, desde los años 1980.
Comienza su lucha y conciencia en los ambientes anarquistas, es detenido y encarcelado. Da el salto a la necesidad de organizar a los obreros entorno al PCE(r) en los años 80.
Es detenido en el 1983 en una acción de los GRAPO contra el edificio de la Hacienda Publica, en su ciudad natal, denunciando la expoliación de los trabajadores en beneficio de los capitalistas. Cumplió una condena de 22 años de cárcel, participó en la Huelga de Hambre más larga de la historia de los presos políticos por la reunificación y contra la tortura blanca [dispersión, aislamiento, palizas].
En Junio del 2007 es detenido de nuevo por su militancia comunista en el PCE(r), está en prisión preventiva con petición de condena de 14 años por la fascista Ley de Partidos. 26 años de cárcel por su compromiso político.
Es un prolijo escritor, de relatos cortos y sobre todo de poesía política, reproducida en decenas de fanzines, web, etc.
El poema es el siguiente:
!ENTRAD EN LAS CÁRCELES!
De Paco Cela Seoane
“Tened presente,
que al revolucionario preso
le pueden poner cadenas en pies y manos
pero que nadie puede detener el palpitar de su corazón
ni la humana altura de su latido
donde la vida es eterna madrugada
y abraza todos los caminos
por los que el hombre transita
buscando la luz de mañana.
Recordad,
que al revolucionario preso
le pueden doblar su cuerpo a golpes
a cuchilladas de odio y a codazos de venganza
pero que no está a su alcance
doblar las alas con las que sus sueños son
certidumbre de que una sonrisa amanezca.
Que no está a su alcance que renuncie su mirada
a llenarse de mundo, de viento, de futuro.
¿Pero de qué valdría gritar,
anunciar que el día ya asoma
con su boca abierta en estremecimientos de Luz
el de la Justicia, el de la Libertad, el del Amor,
si la voz permanece en cárcel oscura
y no llega hasta quien sólo sufre noche
y se desesperanza contra un mar de sombras?
Por eso: ¡Entrad en las cárceles!
¡Venid!
Tomad nuestra voz en vuestras gargantas.
Esparcidla y derramadla por las calles
que llegue a las fábricas y a los hospitales
y suene, y suene, y suene,
este mundo nuevo
que nos llamea y arde debajo de los párpado”
Nacido en Verín (Ourense), el 29 de octubre de 1958 y vecino de A Coruña.
Nació en el seno de una familia humilde y trabajadora junto a sus dos hermanos Suso (también preso político) y Carlos (en libertad provisional tras 10 meses de cárcel por actividad en los Comités por un SRI). Su madre Pepita es una luchadora solidaria con los presos políticos, desde los años 1980.
Comienza su lucha y conciencia en los ambientes anarquistas, es detenido y encarcelado. Da el salto a la necesidad de organizar a los obreros entorno al PCE(r) en los años 80.
Es detenido en el 1983 en una acción de los GRAPO contra el edificio de la Hacienda Publica, en su ciudad natal, denunciando la expoliación de los trabajadores en beneficio de los capitalistas. Cumplió una condena de 22 años de cárcel, participó en la Huelga de Hambre más larga de la historia de los presos políticos por la reunificación y contra la tortura blanca [dispersión, aislamiento, palizas].
En Junio del 2007 es detenido de nuevo por su militancia comunista en el PCE(r), está en prisión preventiva con petición de condena de 14 años por la fascista Ley de Partidos. 26 años de cárcel por su compromiso político.
Es un prolijo escritor, de relatos cortos y sobre todo de poesía política, reproducida en decenas de fanzines, web, etc.
El poema es el siguiente:
!ENTRAD EN LAS CÁRCELES!
De Paco Cela Seoane
“Tened presente,
que al revolucionario preso
le pueden poner cadenas en pies y manos
pero que nadie puede detener el palpitar de su corazón
ni la humana altura de su latido
donde la vida es eterna madrugada
y abraza todos los caminos
por los que el hombre transita
buscando la luz de mañana.
Recordad,
que al revolucionario preso
le pueden doblar su cuerpo a golpes
a cuchilladas de odio y a codazos de venganza
pero que no está a su alcance
doblar las alas con las que sus sueños son
certidumbre de que una sonrisa amanezca.
Que no está a su alcance que renuncie su mirada
a llenarse de mundo, de viento, de futuro.
¿Pero de qué valdría gritar,
anunciar que el día ya asoma
con su boca abierta en estremecimientos de Luz
el de la Justicia, el de la Libertad, el del Amor,
si la voz permanece en cárcel oscura
y no llega hasta quien sólo sufre noche
y se desesperanza contra un mar de sombras?
Por eso: ¡Entrad en las cárceles!
¡Venid!
Tomad nuestra voz en vuestras gargantas.
Esparcidla y derramadla por las calles
que llegue a las fábricas y a los hospitales
y suene, y suene, y suene,
este mundo nuevo
que nos llamea y arde debajo de los párpado”