IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La noche eterna gime de dolor,
punza cada estrella en su vientre,
sangre negra cubre su velo necrótico,
neuróticos complejos
de vidas pisadas por el tiempo,
aplastados los segundos,
sangran buscando agujas que los maten,
danza la agonía por la piel del muerto,
aquel mundo,
que se creía imborrable,
pulcro, sacro,
ahora solo tierra coagulada,
monstruos del cielo,
devoran viento imaginario,
ideas y sollozos,
sueños y martirios,
sentimientos ancestrales,
no buscan sobrevivir,
consumen al universo,
huéspedes del horror astral,
convergen como plaga,
e incendian el espacio,
la gravedad asciende,
buscando una libertad inexistente,
agujeros negros claman su dolor,
inconscientes,
pero
esa inconsciencia los vuelve abismales,
no hay cuerpo que prevalezca,
ni tiempo, ni lugar,
si la vida viviera,
entendería la desolación y su sentido,
vacío que late,
es la inexistencia oscura,
algo mas negro que el olvido,
más doloroso que el corporeo clamor,
ennegrecido sollozo álmico,
aún blanco en mi mente,
pero aún más absoluto,
tanto,
que nunca se podría sentir.
punza cada estrella en su vientre,
sangre negra cubre su velo necrótico,
neuróticos complejos
de vidas pisadas por el tiempo,
aplastados los segundos,
sangran buscando agujas que los maten,
danza la agonía por la piel del muerto,
aquel mundo,
que se creía imborrable,
pulcro, sacro,
ahora solo tierra coagulada,
monstruos del cielo,
devoran viento imaginario,
ideas y sollozos,
sueños y martirios,
sentimientos ancestrales,
no buscan sobrevivir,
consumen al universo,
huéspedes del horror astral,
convergen como plaga,
e incendian el espacio,
la gravedad asciende,
buscando una libertad inexistente,
agujeros negros claman su dolor,
inconscientes,
pero
esa inconsciencia los vuelve abismales,
no hay cuerpo que prevalezca,
ni tiempo, ni lugar,
si la vida viviera,
entendería la desolación y su sentido,
vacío que late,
es la inexistencia oscura,
algo mas negro que el olvido,
más doloroso que el corporeo clamor,
ennegrecido sollozo álmico,
aún blanco en mi mente,
pero aún más absoluto,
tanto,
que nunca se podría sentir.