davidul
Poeta asiduo al portal
Entre charcos y sequías
una anónima flor
que destaca por su color
en una tierra de estrías.
Entre el mar y el monte
un cristalino rió
su sendas aun sigo,
hasta el fin del horizonte.
Entre el alma y el amor
más de mil batallas,
pero ninguna ganada,
avivando el resquemor.
Entre el hombre y la mujer
siempre hay heridas,
por las idas y venidas,
en busca del el querer.
Entre la vida y la muerte
un tortuoso maratón
en busca del ideal corazón
que reviva, lo que se siente.
Entre los dos,
un interrogante,
tú no me quieres,
pero,
no dejo de pensarte,
aun te espero,
y no dejare de esperarte,
aunque yo, de ti,
no soy tu otra media parte.
una anónima flor
que destaca por su color
en una tierra de estrías.
Entre el mar y el monte
un cristalino rió
su sendas aun sigo,
hasta el fin del horizonte.
Entre el alma y el amor
más de mil batallas,
pero ninguna ganada,
avivando el resquemor.
Entre el hombre y la mujer
siempre hay heridas,
por las idas y venidas,
en busca del el querer.
Entre la vida y la muerte
un tortuoso maratón
en busca del ideal corazón
que reviva, lo que se siente.
Entre los dos,
un interrogante,
tú no me quieres,
pero,
no dejo de pensarte,
aun te espero,
y no dejare de esperarte,
aunque yo, de ti,
no soy tu otra media parte.