Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
ENTRE DIEZ MIL
No puedo imaginar el amor, a través de las sombras
pues hace inútil el efecto, que ahogado queda de dolor y pena.
Este telón de acero, que hiere las arterias y las derrama sin piedad
esa hoja cortante que impide que nuestras almas se unan,
no es el velo que pende del cielo,
que roto y maltrecho,
cuelga como recordatorio del amor perenne.
Del amor que nos cubre.
Del amor que órbita, ante la esfera dorada y no quema,
Del amor que deambula tras la luz gélida y no se paraliza…
Del amor que se sienta en la espera y no cuenta el tiempo.
El amor que no pesa, que no mide.
El amor sublime, el eterno.
Y a través de esa tela purpura rasgada, te miro amado mio,
y así con la eternidad que das a mi aliento
yo me uno más a ti.
Mientras mis ojos se van desgastando de lluvia,
Mientras mis labios secos se posan en tus sienes
donde no cuelga la nieve.
Eres el mismo de siempre.
No puedo confundir la calidez de tu piel.
El aroma de tu cabello,
La suavidad de tus manos.
La sombra que mi corazón cabalga…
SHA.