Entre dos fuegos

Solaribus

Poeta veterano en el portal

Íntimo sol

pequeño invierno
enamorado

naciente claridad

tu blanda semilla
viajera​
arquea su espalda
y vuela
es nostalgia
de perfumes
la fe del beso
incandescente

antigua nebulosa
madre de todas las estrellas:

el alma
es lluvia
de luz​



cae


hacia tu antorcha

la intensidad de tu amor
la evapora​

ígnea sal
se imprime​

como un recuerdo
se enrolla en tu manto

para siempre labio
que rozó la vida

entre dos fuegos

la sed de respirar
y el ansia de volver

dócil
a tu danza​

un instante más
siquiera
busca beber​
el licor de tu horizonte
 
Última edición:
La vida es ese andar entre dos fuegos mi querido Daniel, es un susurro y un grito que a veces
no se aventura a volar, pero que está allí, que permanece y se hace nostalgia de aromas que
nos duelen, aún en ese último acto de fe al que nos abrazamos con el corazón dividido, entre
la lluvia que nos empapa y el sol en íntima comunión con el deseo que no nos deja, que nos
abrasa y que nos contiene, que nos roba la respiración en la voluntad de ahogarnos, pero
sabes? no es dócil la danza, es batirse a duelo entre el horizonte que se presume luz, ese labio
que rozando la vida insufla su aliento, un beso que ha permanecido dormido en eterna
deuda, y el instante en que solo queremos tendernos bajo de las estrellas y soñar. Gracias
por tu infinita bondad. Besitos apretados en tus mejillas
 
Última edición:
La vida es ese andar entre dos fuegos mi querido Daniel, es un susurro y un grito que a veces
no se aventura a volar, pero que está allí, que permanece y se hace nostalgia de aromas que
nos duelen, aún en ese último acto de fe al que nos abrazamos con el corazón dividido, entre
la lluvia que nos empapa y el sol en íntima comunión con el deseo que no nos deja, que nos
abrasa y que nos contiene, que nos roba la respiración en la voluntad de ahogarnos, pero
sabes? no es dócil la danza, es batirse a duelo entre el horizonte que se presume luz, ese labio
que rozando la vida insufla su aliento, un beso que ha permanecido dormido en eterna
deuda, y el instante en que solo queremos tendernos bajo de las estrellas y soñar. Gracias
por tu infinita bondad. Besitos apretados en tus mejillas
Gracias, querida Ana, por esta atentísima y profunda lectura del poema. Me halaga, como ya te he dicho, que hagas tu propia lectura y tu propio vuelo a partir de mis humildes intentos poéticos.
Te deseo una tarde luminosa.
Dani.
 
Tan dulcemente esencial se mueve tu decir poético querido amigo...que traspasa con su vibración...es siempre bello y elevado...
Un gusto siempre...cuídate mucho!!!
Te abrazo con todo mi cariño...
Nancy
Me quedó este comentario sin responder desde hace más de un año!!!! Gracias por haber pasado por aquí, por este pequeño espacio de nostalgia y certeza de ser labio que alguna vez rozó la vida y el amor verdadero.
Abrazo desde este Buenos Aires lejano.
Dani.
 
Última edición:

Íntimo sol

pequeño invierno
enamorado

naciente claridad

tu blanda semilla
viajera​
arquea su espalda
y vuela
es nostalgia
de perfumes
la fe del beso
incandescente

antigua nebulosa
madre de todas las estrellas:

el alma
es lluvia
de luz​



cae


hacia tu antorcha

la intensidad de tu amor
la evapora​

ígnea sal
se imprime​

como un recuerdo
se enrolla en tu manto

para siempre labio
que rozó la vida

entre dos fuegos

la sed de respirar
y el ansia de volver

dócil
a tu danza​

un instante más
siquiera
busca beber​
el licor de tu horizonte
Una línea muy delgada separa el vaho que conmueve y la flama que enardece, y aún así, logran la perfecta adherencia, la armonía de dos elementos tan opuestos, pero que en la piel del alma, son alimento mutuo. Tu versar nos transita con delicadeza, ansias y nostalgia. Porque no todo es fuego, no todo es río. La lluvia también viene a lavar y hace mirar entre sus gotas, permitiendo abordar el navío de los recuerdos...
Precioso!!! Como todas tus inspiraciones
Un abrazo bello amigo del alma!
Con mi cariño
Camelia
 

Íntimo sol

pequeño invierno
enamorado

naciente claridad

tu blanda semilla
viajera​
arquea su espalda
y vuela
es nostalgia
de perfumes
la fe del beso
incandescente

antigua nebulosa
madre de todas las estrellas:

el alma
es lluvia
de luz​



cae


hacia tu antorcha

la intensidad de tu amor
la evapora​

ígnea sal
se imprime​

como un recuerdo
se enrolla en tu manto

para siempre labio
que rozó la vida

entre dos fuegos

la sed de respirar
y el ansia de volver

dócil
a tu danza​

un instante más
siquiera
busca beber​
el licor de tu horizonte

Un horizonte abierto en ese roce frente al aliento de los instantes
que dejan soñar. dos fuegos es como abordar el grito de la vida,
la misma aventura de un vuelo que aun dividido ansiamos
como una caricia necesaria. me ha gustado mucho. felicidades
por tan intensa obra. saludos de luzyabsenta
 
Una línea muy delgada separa el vaho que conmueve y la flama que enardece, y aún así, logran la perfecta adherencia, la armonía de dos elementos tan opuestos, pero que en la piel del alma, son alimento mutuo. Tu versar nos transita con delicadeza, ansias y nostalgia. Porque no todo es fuego, no todo es río. La lluvia también viene a lavar y hace mirar entre sus gotas, permitiendo abordar el navío de los recuerdos...
Precioso!!! Como todas tus inspiraciones
Un abrazo bello amigo del alma!
Con mi cariño
Camelia
Tu presencia en mi espacio es una bendición, amiga mía. Te abrazo con todo mi cariño.
Dani.
 
Un horizonte abierto en ese roce frente al aliento de los instantes
que dejan soñar. dos fuegos es como abordar el grito de la vida,
la misma aventura de un vuelo que aun dividido ansiamos
como una caricia necesaria. me ha gustado mucho. felicidades
por tan intensa obra. saludos de luzyabsenta
Tus comentarios son incentivos vivientes, querido maestro. Abrazo grandísimo.
Daniel.
 

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