sweetestgirl
Poeta recién llegado
Entre el cielo y el infierno
me encuentro.
Entre dos mundos totalmente diferentes
he ido a parar.
No se ni como ni cuando
llegué a este lúgubre lugar.
No se lo que e hecho
para merecerme estar en este panorama desolador.
Nada mas que soy un ángel,
el cual ha caído.
Nada más que soy un ángel,
que esta recibiendo su castigo.
E cometido miles y miles de pecados,
pero lo qe mas me duele
no son las heridas, no...
Es mi lacerante corazón.
Un corazón el cual,
desconoce el significado de amor,
amistad, cariño...
Un corazón el cual no a recibido nunca un te quiero.
Pero me merezco,
todo lo que me esta ocurriendo.
Todos los avatares que estoy pasando,
todo el dolor que en mi alma mantengo.
Se clavan en mi corazón,
como flechas ardientes.
Ardientes de deseo, de pasión,
lujuria y amor.
Solamente quería saber lo que es amar,
solamente quería saber lo que es querer,
y por supuesto ser querido.
Pero parece, que en este mundo no esos sentimientos están perdidos.
Sentimientos tan bonitos,
como una estrella.
Sentimientos tan ardientes,
como un volcán.
No hay ser ni en el cielo,
y mucho menos en el infierno.
Que pueda procurarme cariño,
ternura pasión...
Ya no se ni lo que soy,
si un demonio,
por todos los pecados y errores que e cometido,
o un ángel...por residir tanta fuerza y tantas ganas de amar.
El diablo y Dios se están,
sorteando mi existencia.
Ninguno de los dos me quiere,
ninguno de los dos me desea...
Ninguno de los dos desea,
que resida en sus tierras.
No saben lo que hacer conmigo,
no saben si me merezco un castigo.
O por el contrario un altar,
por lo que e sufrido, y aun estoy sufriendo.
Hasta los que fueron Ángeles, pueden errar.
Y yo no soy la excepción...tengo ganas de llorar.
Lagrimas de desconsolación,
caen x mis mejillas.
Gritos desgarradores salen de mi corazón.
Maldigo y maldigo el día que cometí.
El día que cometí todos esos pecados,
me arrepiento de todo mi pasado,
me arrepiento de todos mis actos.
Pero se dice que perdonar es de sabios.
Mis disculpas y mis lamentos,
les grito a Dios y al diablo.
Pero ninguno de los dos escucha.
Ninguno de los dos los pecados me perdonan.
Pero ya han tomado la decisión...
Dios y el diablo han decidido
que en la tierra de los mortales me debo quedar.
Mis gritos de furia y dolor.
Sonaron x todos los rincones del cielo,
mis lágrimas de amargura,
recorrieron todo el infierno.
Y aquí me quedo...
En el peor lugar de la tierra,
donde todo es egoísmo, falsedad e hipocresía.
El peor castigo que podría recibir.
¡Pero aun asi luchare x ser feliz!
me encuentro.
Entre dos mundos totalmente diferentes
he ido a parar.
No se ni como ni cuando
llegué a este lúgubre lugar.
No se lo que e hecho
para merecerme estar en este panorama desolador.
Nada mas que soy un ángel,
el cual ha caído.
Nada más que soy un ángel,
que esta recibiendo su castigo.
E cometido miles y miles de pecados,
pero lo qe mas me duele
no son las heridas, no...
Es mi lacerante corazón.
Un corazón el cual,
desconoce el significado de amor,
amistad, cariño...
Un corazón el cual no a recibido nunca un te quiero.
Pero me merezco,
todo lo que me esta ocurriendo.
Todos los avatares que estoy pasando,
todo el dolor que en mi alma mantengo.
Se clavan en mi corazón,
como flechas ardientes.
Ardientes de deseo, de pasión,
lujuria y amor.
Solamente quería saber lo que es amar,
solamente quería saber lo que es querer,
y por supuesto ser querido.
Pero parece, que en este mundo no esos sentimientos están perdidos.
Sentimientos tan bonitos,
como una estrella.
Sentimientos tan ardientes,
como un volcán.
No hay ser ni en el cielo,
y mucho menos en el infierno.
Que pueda procurarme cariño,
ternura pasión...
Ya no se ni lo que soy,
si un demonio,
por todos los pecados y errores que e cometido,
o un ángel...por residir tanta fuerza y tantas ganas de amar.
El diablo y Dios se están,
sorteando mi existencia.
Ninguno de los dos me quiere,
ninguno de los dos me desea...
Ninguno de los dos desea,
que resida en sus tierras.
No saben lo que hacer conmigo,
no saben si me merezco un castigo.
O por el contrario un altar,
por lo que e sufrido, y aun estoy sufriendo.
Hasta los que fueron Ángeles, pueden errar.
Y yo no soy la excepción...tengo ganas de llorar.
Lagrimas de desconsolación,
caen x mis mejillas.
Gritos desgarradores salen de mi corazón.
Maldigo y maldigo el día que cometí.
El día que cometí todos esos pecados,
me arrepiento de todo mi pasado,
me arrepiento de todos mis actos.
Pero se dice que perdonar es de sabios.
Mis disculpas y mis lamentos,
les grito a Dios y al diablo.
Pero ninguno de los dos escucha.
Ninguno de los dos los pecados me perdonan.
Pero ya han tomado la decisión...
Dios y el diablo han decidido
que en la tierra de los mortales me debo quedar.
Mis gritos de furia y dolor.
Sonaron x todos los rincones del cielo,
mis lágrimas de amargura,
recorrieron todo el infierno.
Y aquí me quedo...
En el peor lugar de la tierra,
donde todo es egoísmo, falsedad e hipocresía.
El peor castigo que podría recibir.
¡Pero aun asi luchare x ser feliz!