davidul
Poeta asiduo al portal
Entre el ruido, humo y la ginebra
sacudía el polvo del mismo día,
se despojaba de la amargura matutina
siendo la soledad, fiel como compañera.
Un trago, tras otro y luego otro más,
en una deslucida y lela aventura,
del dominio de la sosa razón,
faltando el atrevimiento de la locura,
careciendo de la fácil escusa,
de vivir para amar
Se acabara otra noche,
empezara la luz del día,
buscará, otra vez la oscuridad,
donde vive y brota su melancolía,
que devora su carne,
infecta su alma,
respelleja su dolor,
se pierde su calma.
en esta interminable noche,
sin la esperanza,
de un nuevo alba.
sacudía el polvo del mismo día,
se despojaba de la amargura matutina
siendo la soledad, fiel como compañera.
Un trago, tras otro y luego otro más,
en una deslucida y lela aventura,
del dominio de la sosa razón,
faltando el atrevimiento de la locura,
careciendo de la fácil escusa,
de vivir para amar
Se acabara otra noche,
empezara la luz del día,
buscará, otra vez la oscuridad,
donde vive y brota su melancolía,
que devora su carne,
infecta su alma,
respelleja su dolor,
se pierde su calma.
en esta interminable noche,
sin la esperanza,
de un nuevo alba.