lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mi alma extiende su chal
sobre el musgo de la piedra,
mas un vendaval silente,
cuando ruge, se lo lleva.
Vuela el aire con almizcle,
y con fragancias a tierra,
y al mezclarse con tu aliento
me deja aromas a menta.
Ven a gozar de este amor,
a beber en sus riberas,
que te espero junto al río
entre juncos y alamedas.
Benditos son los instantes
en que tu boca me besa,
benditos son tus abrazos
cuando me acunan... y aprietan.
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