Tus caricias se dibujan entre mis pensamientos
desbordando mi mente, con cautela se abren
paso saliendo de la fantasía, enmudeciendo mi boca
al estremecer mi piel con el roce de tus manos.
Las yemas de tus dedos delineando mi figura
exaltan mis sensaciones que son un río embravecido
esperando el instante de confluir sobre tu cuerpo
exhalando la energía secreta de nuestra unión.
Poco a poco tus labios me embriagan de deseos
sumergiéndome en el océano de tus antojos,
las aguas de tu mar en plena ebullición
me invitan a consumirme en la fusíón
evaporándonos de placer.
El agitado caudal de mi vientre espera
la fuerza impetuosa de tu voraz cresta
rompiendo sobre el acantilado de mi cuerpo
y entre el valle de tus olas me diluyo
mezclándome con la esencia de tu ser
A ti mi amor...