HOMBRE MINIMALISTA
Poeta recién llegado
Si vos sentís lo mismo que yo,
si vos tenés aprietos al recordarme,
entonces, desprecupate,
y dejá colgando tus calzas en el viento,
así sabré que sos prohibida;
que tus manos, tu mirada, tu cuerpo,
son de otro. En suma
sos casada
Mas no me olvidés nunca
ni renuncies al calor que me quema.
Porque si vos renunciás, me quemo.
Pero quedáte allí, impávida, pero quedáte.
Porque sólo vos tenés la osadía
de hacermé delirar como un pibe.
Andáte por los abetos de mi alma
y dejáme con argentina mirada
en medio del laberinto y no poder tocarté.
Andáte ya, que se aproxima la noche
Y alguien te esperá en casa,
¿Por lo que a mí respecta?
-Te llevaré por las plashas que pise este poema.