sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre la lágrima azul
de sus ojos al sol,
esos que llegaron a verme en el verso
que coloreaba nuestra emoción
supe que los versos
se hacían con amor,
en el llamado ardor
cuando los espejos
se hicieron cielos
en las miradas
de cada palabra
que llovían en la mirada
que agrandaba a cada latido
que se emocionaba
en cada suspiro
de un beso
entre su alma,
en la misma palabra que llegaba
en la risueña
tentación
de mirarla
teniéndome entre sus velas,
a la vez que me hacia el amor
con tan solo
tocar sus besos
con mis labios,
en el mismo compás
estaba el regalo
de su pasión en te amos
porque cuando miré sus ojos
solo pude saber
que del sol
a sus lágrimas
había prendido todo
su cuerpo
entre las bellas llamas
que se intensificaban
entre burbujas de colores
para llamarle sueño al poema
y nómbrale alma
cuando supe ser su poeta
al decirte que nuestros tiempos
serán la eterna luna
que llegaría
a mi boca
en su brisa tierna,
que llegando hacia todo
solo podría
decirle que sería siempre
mi vida entera.