Alexandro
Poeta adicto al portal
Mirándote correr, despiertas al amanecer,
y solo me doy la vuelta, para besarte,
antes que los rayos del sol te lleven a los ojos
su poder y fuerza.
Corriendo con mis dedos en tu blanca espalda,
me sumerjo en tus labios y aspiro en ellos,
el aroma de mujer que se entierra en mi piel
en cada noche.
Nada es el tiempo que trascurre, a tu lado,
no existe una noche larga, no hay lugar para
un día largo, siempre se queda corto el bendito
tiempo que a tu lado el sol tiene un límite.
Luna que se esconde, que se corre de nosotros,
porque sabe que es celosa de los besos que inundan
nuestras noches, donde no existe ausencia de caricias.
El tiempo pasa, y pasa, recorre y anhela, pero contigo
siempre el tiempo se queda corto para decirte
Te quiero princesa, y te amo como el sol a la luna.
y solo me doy la vuelta, para besarte,
antes que los rayos del sol te lleven a los ojos
su poder y fuerza.
Corriendo con mis dedos en tu blanca espalda,
me sumerjo en tus labios y aspiro en ellos,
el aroma de mujer que se entierra en mi piel
en cada noche.
Nada es el tiempo que trascurre, a tu lado,
no existe una noche larga, no hay lugar para
un día largo, siempre se queda corto el bendito
tiempo que a tu lado el sol tiene un límite.
Luna que se esconde, que se corre de nosotros,
porque sabe que es celosa de los besos que inundan
nuestras noches, donde no existe ausencia de caricias.
El tiempo pasa, y pasa, recorre y anhela, pero contigo
siempre el tiempo se queda corto para decirte
Te quiero princesa, y te amo como el sol a la luna.