roberetazos
Poeta asiduo al portal
Seguramente no sea Arturo Pérez-Reverte,
pero siempre te dije que moría por volver a verte,
aunque yo mismo cayese en las propias redes
que las trampas de tu orgullo me tendieron.
Pasan los días y la felicidad sigue intacta,
sin que el reloj vuelva a hacer tic-tac,
contando los minutos, horas y fechas del calendario
que mueren por llegar al final de su eternidad.
Calendarios que parecen inmensamente infinitos,
en cada tramo del horizonte que hoy repito,
buscando salidas con infinitos caminos,
posibilidades de ser feliz en días como hoy.
Búscame entre las décimas de los segundos,
entre los minutos de las horas y
entre las horas de cada día, si días terminan
y buscan meses que rellenar.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com
pero siempre te dije que moría por volver a verte,
aunque yo mismo cayese en las propias redes
que las trampas de tu orgullo me tendieron.
Pasan los días y la felicidad sigue intacta,
sin que el reloj vuelva a hacer tic-tac,
contando los minutos, horas y fechas del calendario
que mueren por llegar al final de su eternidad.
Calendarios que parecen inmensamente infinitos,
en cada tramo del horizonte que hoy repito,
buscando salidas con infinitos caminos,
posibilidades de ser feliz en días como hoy.
Búscame entre las décimas de los segundos,
entre los minutos de las horas y
entre las horas de cada día, si días terminan
y buscan meses que rellenar.
©Roberto Zarco.
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