daw
Poeta asiduo al portal
Y no quiero verte al final entre los muertos,
sin gritarte en tu mente ser la nada,
resucito en un inerte pedazo de roca fundida,
para pagar el placer que de la tierra sacamos.
En tu idea ser dueño de los pájaros mudos,
del desierto el agua encerrada en las venas del cactus,
ser el viento del campo y peinar los trigales,
para olvidar si tuve culpas por verlos cocinados.
Olvidarme por fin a que he venido, es mi mayor persecución,
endosar tres papeles sin temor al destino,
verter aguas turbias sin el error de estar tan enfermo,
-quiero un poco del vino para apagar el incendio-.
Y otra vez veo las tumbas del futuro, al minuto pasado,
y de nuevo el encierro en las venas de otro, otra vez sin dormir,
no puedo sacar ni mis propias mierdas a la calle,
no puedo volver a pensar lo mismo que pensaba antes de partir
Fuimos mucho para la poca cantidad de tiempo que tuvimos,
fuimos poco en la historia de este mundo,
éramos algo que entre los muertos resaltaban,
y de esa historia sólo quedaron las lágrimas.
Música sin ritmo, pero un ruido estruendoso,
son miserias ganadas de unas cuantas movidas,
el silencio recurre a nuestra mente al instante,
de haber absorbido ese extraño veneno llamado tristeza.
Y al fin de todo no se encontraron respuestas, nada sabemos,
salimos de un nudo en el que hubo que cortar los sobrantes.
Vivimos perplejos de nuevos y viejos recuerdos,
sabiendo que nada es la nada en el tiempo, -ya no soy lo de antes-
sin gritarte en tu mente ser la nada,
resucito en un inerte pedazo de roca fundida,
para pagar el placer que de la tierra sacamos.
En tu idea ser dueño de los pájaros mudos,
del desierto el agua encerrada en las venas del cactus,
ser el viento del campo y peinar los trigales,
para olvidar si tuve culpas por verlos cocinados.
Olvidarme por fin a que he venido, es mi mayor persecución,
endosar tres papeles sin temor al destino,
verter aguas turbias sin el error de estar tan enfermo,
-quiero un poco del vino para apagar el incendio-.
Y otra vez veo las tumbas del futuro, al minuto pasado,
y de nuevo el encierro en las venas de otro, otra vez sin dormir,
no puedo sacar ni mis propias mierdas a la calle,
no puedo volver a pensar lo mismo que pensaba antes de partir
Fuimos mucho para la poca cantidad de tiempo que tuvimos,
fuimos poco en la historia de este mundo,
éramos algo que entre los muertos resaltaban,
y de esa historia sólo quedaron las lágrimas.
Música sin ritmo, pero un ruido estruendoso,
son miserias ganadas de unas cuantas movidas,
el silencio recurre a nuestra mente al instante,
de haber absorbido ese extraño veneno llamado tristeza.
Y al fin de todo no se encontraron respuestas, nada sabemos,
salimos de un nudo en el que hubo que cortar los sobrantes.
Vivimos perplejos de nuevos y viejos recuerdos,
sabiendo que nada es la nada en el tiempo, -ya no soy lo de antes-
Última edición por un moderador: