Darkshade
Poeta adicto al portal
Entre navajas
(Dueto Tierro & Darkshade)
Como navajas… dominios extemporáneos consumiéndome por cápsulas.
A tu adhesión, me dije: no cabía y entré, y va, y entré, y ella va entre
amor de nada, devoción maldita,
sus malos ratos tirados, crepitan…
Querellas de invierno y sangre derramada.
Va tu belleza lisa, y viaja mi ronda, ronda mi viaje…
¡Broten masas!
Y a gotas, agotas las venas.
Ya le canté un deseo novato a tu abismo:
el descanso eterno en tu piel nociva…
Así decía, rampante, con uñas compasivas:
¡No me acabes en mentiras!
Abrí aquí, allá, abrí y es bella: recta disección,
saturada sed, nauseabundas avaricias de melaza.
Ya te vi el adentro, rojo bajo, subo rojo, de mancha.
¡No, que mi espejo no aguanta sutilezas!
Tu espesa muda se lamenta, cae, cae, cae; cae mía.
¡Chilla, gime, vocifera! Sábanas que desentonan en placer,
amar, amarras, mancillarte el tono, claro tono, tono piel.
Garras seductoras destrozando espalda, pecho y almohada,
adarga y tirones, se rasgan y miel; tropezase un tanto.
Que te quiero como morfina, o bien toxina… Mi espejismo de medianoche…
Que te adhiero, calcinas; mina, te quiero; de querer a riego, arriarte.
Tus caderas de luna embalsamando mi espíritu, entre dientes incendias…
Tus velas sin viento, mis manos arriaron, será la tormenta sobre madera.
¡Mátame! Renaceré, seré tu Cristo de madrugada… Tres días de olvido.
En mi seol tu juicio, entrañas de tierra cercaron, de todo y tanto tropel.
O tu serpiente en cuaresma… Que ya no me dan salida tus ojos…
¿Serás, oscilante y viajera, suave y rastrera, veneno y cascabel?
Mi esquizofrenia se desboca ante tu imagen.
Si lo dicta la voz tú vas, escúchala, mía, escucha qué dicta:
–Los cuerpos de Sol y Luna, de droga y licor, de poesía… viciándose…
Tierro//Darkshade.
Última edición: