john erick
Líder de Grupo Mundo Poetas
Otro día que pasa,
Otro día que no te tengo,
Y ahora empieza mi condena,
Porque la noche ya llego
La soledad abraza mi alma,
Y luego me acaricia tiernamente,
Incitándome a caer en sus garras,
Para después devorarme brutalmente
Se cuelga de mis sueños,
Y se apodera de las caricias que me dejaste,
Arrancándome de tus besos
Intento cerrar los ojos,
En un desesperado intento de huir
Buscando un sueño que no encuentro,
Que no me ha dejado dormir
El insomnio toca a mi puerta,
Ni siquiera me inmuto en abrir,
Pero como si fuera su casa,
Entra y se planta en mí
Pasan las horas,
Pero aún no amanece,
Se ha hecho infinita la noche,
Ya siento enloquecer
El reloj no se detiene,
En mi cabeza retumban las manecillas,
Siento el tic-tac de los segundos,
Que se convirtieron en mi pesadilla
Sin darme cuenta se asoma una lejana luz,
La madrugada se entrega a la luna,
Dando como fruto el sol,
Y yo dando gracias al cielo que por fin amaneció
Otro día que no te tengo,
Y ahora empieza mi condena,
Porque la noche ya llego
La soledad abraza mi alma,
Y luego me acaricia tiernamente,
Incitándome a caer en sus garras,
Para después devorarme brutalmente
Se cuelga de mis sueños,
Y se apodera de las caricias que me dejaste,
Arrancándome de tus besos
Intento cerrar los ojos,
En un desesperado intento de huir
Buscando un sueño que no encuentro,
Que no me ha dejado dormir
El insomnio toca a mi puerta,
Ni siquiera me inmuto en abrir,
Pero como si fuera su casa,
Entra y se planta en mí
Pasan las horas,
Pero aún no amanece,
Se ha hecho infinita la noche,
Ya siento enloquecer
El reloj no se detiene,
En mi cabeza retumban las manecillas,
Siento el tic-tac de los segundos,
Que se convirtieron en mi pesadilla
Sin darme cuenta se asoma una lejana luz,
La madrugada se entrega a la luna,
Dando como fruto el sol,
Y yo dando gracias al cielo que por fin amaneció