Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Desciende abismo adusto, como canto
rodado!
adarme de besos
de lunas y nieves.
No hay dos pares
en este non cuatro,
ni son cinco los dedos
que embrujados moldean
tus cabellos.
Ni extendiendo los abrazos,
ramales y frutos,
abarco tu anatomía,
ni escogiéndolos ,
niño acunado en seno materno,
se posa el viento
sobre tu piel erizada.
Entre tu alma
y mi pecho,
ni un milímetro de aire
ni aliento
ni calma.
rodado!
adarme de besos
de lunas y nieves.
No hay dos pares
en este non cuatro,
ni son cinco los dedos
que embrujados moldean
tus cabellos.
Ni extendiendo los abrazos,
ramales y frutos,
abarco tu anatomía,
ni escogiéndolos ,
niño acunado en seno materno,
se posa el viento
sobre tu piel erizada.
Entre tu alma
y mi pecho,
ni un milímetro de aire
ni aliento
ni calma.
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