pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los misterios nos unieron
haciendo trizas al razonamiento,
nos atrapó el juego de miradas
donde venciste al silencio...
Hiciste temblar los cimientos
y pusiste a la realidad en dudas,
intenté huir de tu mirada
pero ella no me dejó abandonada
y me llenó de sus sentimientos...
Entre tú y yo, mandato de Dios,
nos lanzamos sin paracaídas
en lo que creíamos abismo,
nos atrevimos a nadar
a contracorriente, o eso creimos...
Fuiste niño fiel amando
al juguete que estaba prisionero,
en un escaparate de mentiras
soñando con algún día tenerlo...
Entre tú y yo, todo estaba escrito
con las lágrimas de mi alma
que con besos supiste secarlas
dándole a mi llanto calma...
Intenté huir cobarde de tu piel
que se volvió mi abrigo,
me impuse no sentir lo evidente,
le grité al corazón " no lo quieras"
pero tú, hiciste más fuerte su latido...
Te amé negándome a hacerlo
tenía miedo a reconocerlo,
fue sabio mi corazón al no oír
a la necia que se negaba a vivir...
Entre tú y yo, hay sueños mutuos,
deseos que crecen sin condiciones,
existen pactos reales sin palabras
y promesas a nosotros mismos,
siendo imperfectos nos conocimos
y en la imperfección quisimos...
Ahora sin prohibiciones
en libertad nos amamos,
siendo tuya soy más mía
y tú, siendo mío te sientes vivo.
Entre tú y yo,
Dios ha sido intrépido,
ha unido lo descabellado,
ha creado lo inimaginable,
ha despertado lo muerto,
ha construido en el aire,
siendo presas de la pasión
nos dió a beber del amor,
ahora amándonos sin temor
le agradecemos llenos de amor .
Última edición: