fatifitifutu
Poeta recién llegado
¡Hola a todos!
¿Qué tal? Espero que estéis muy bien.
Me llamo Fátima y he cometido mil errores. Quizás muchos más. Pero no llevo la cuenta. Tengo 20 y la vida me duele.
He llegado hasta aquí gracias a un amigo (ausente en el foro) y no sabéis qué ganas de encontraros, de encontrarme a gente como yo y poder charlar de estas cositas en común que tenemos.
Creo que es fundamental contaros una historia, mi historia. En internet me muevo con el user fatifitifutu, aquí tenéis el por qué:
Fátima Devesa sintió mucho y muy fuerte, y se asustó. A Fátima le dolió el alma y cometió mil errores, quizás alguno más. Fátima tuvo miedo. Fátima luchó, amó, peleó, voló, cantó, bailó, escribió, lloró, escuchó, habló, recordó, miró, necesitó, aferró, encontró, olvidó, desnudó, brilló, emocionó, ganó, alegró, observó, experimentó, confió, cuidó, regaló y disfrutó. Pero también perdió, terminó, acabó.
Fátima Devesa experimentó la pérdida y no le gustó. Agachó la cabeza, se refugió debajo de su propio abrazo y creó a Fatifitifutu.
Fatifitifutu salió de su caparazón gritando, alzando la cabeza y las alas, pegando algún saltito y sin importarle nada hacerse notar. Fatifitifutu escribió y lo enseñó. Pensó que si la escritura había podido salvarla a ella, quizás sus intentos de poesía podían recomponer a otros. Ella jamás tuvo miedo a las tormentas del alma, ni a las de la ciudad; incluso llegó a quererlas fuerte.
Fatifitifutu amó a Fátima Devesa, y también la superó. Fatifitifutu escribe en lugar de llorar. Y baila, baila, baila…
Por eso la mayor parte de los días prefiero ser Fatifitifutu, porque ella no tiene miedo a nada, se muestra tal cual es, escribe lo que siente y siente lo que escribe; mientras que Fátima agacha la cabeza y se conforma.
Fatifitifutu se quiere, Fátima se hizo mucho daño.
La poesía de la salvación de mis personajes.
Un verso enorme, espero conoceros pronto.
¿Qué tal? Espero que estéis muy bien.
Me llamo Fátima y he cometido mil errores. Quizás muchos más. Pero no llevo la cuenta. Tengo 20 y la vida me duele.
He llegado hasta aquí gracias a un amigo (ausente en el foro) y no sabéis qué ganas de encontraros, de encontrarme a gente como yo y poder charlar de estas cositas en común que tenemos.
Creo que es fundamental contaros una historia, mi historia. En internet me muevo con el user fatifitifutu, aquí tenéis el por qué:
Fátima Devesa sintió mucho y muy fuerte, y se asustó. A Fátima le dolió el alma y cometió mil errores, quizás alguno más. Fátima tuvo miedo. Fátima luchó, amó, peleó, voló, cantó, bailó, escribió, lloró, escuchó, habló, recordó, miró, necesitó, aferró, encontró, olvidó, desnudó, brilló, emocionó, ganó, alegró, observó, experimentó, confió, cuidó, regaló y disfrutó. Pero también perdió, terminó, acabó.
Fátima Devesa experimentó la pérdida y no le gustó. Agachó la cabeza, se refugió debajo de su propio abrazo y creó a Fatifitifutu.
Fatifitifutu salió de su caparazón gritando, alzando la cabeza y las alas, pegando algún saltito y sin importarle nada hacerse notar. Fatifitifutu escribió y lo enseñó. Pensó que si la escritura había podido salvarla a ella, quizás sus intentos de poesía podían recomponer a otros. Ella jamás tuvo miedo a las tormentas del alma, ni a las de la ciudad; incluso llegó a quererlas fuerte.
Fatifitifutu amó a Fátima Devesa, y también la superó. Fatifitifutu escribe en lugar de llorar. Y baila, baila, baila…
Por eso la mayor parte de los días prefiero ser Fatifitifutu, porque ella no tiene miedo a nada, se muestra tal cual es, escribe lo que siente y siente lo que escribe; mientras que Fátima agacha la cabeza y se conforma.
Fatifitifutu se quiere, Fátima se hizo mucho daño.
La poesía de la salvación de mis personajes.
Un verso enorme, espero conoceros pronto.