Entregada a la luz de la luna
Luna blanca, alumbras y delatas,
iluminando el centro de mi piel,
húmeda, resultado de tus caricias,
que encienden mi cuerpo lleno de saliva.
Caliente me retuerzo,
al compás del latido y del deseo,
me entrego a tu locura,
sin importarme el vicio ni la ternura.
Suspiro y enloquezco,
me siento más que fuego,
entregándome a cualquier juego,
cediendo al placer de mi ego.
Noches cálidas del verano,
donde el calor el cuerpo se funde en un lazo,
suspiros al son del viento,
al compás de un orgasmo pleno.
Luna blanca, alumbras y delatas,
iluminando el centro de mi piel,
húmeda, resultado de tus caricias,
que encienden mi cuerpo lleno de saliva.
Caliente me retuerzo,
al compás del latido y del deseo,
me entrego a tu locura,
sin importarme el vicio ni la ternura.
Suspiro y enloquezco,
me siento más que fuego,
entregándome a cualquier juego,
cediendo al placer de mi ego.
Noches cálidas del verano,
donde el calor el cuerpo se funde en un lazo,
suspiros al son del viento,
al compás de un orgasmo pleno.