Me perturbas,
me pones bien buena,
me haces ser
aunque no quiera.
Me chantas sonrisas,
me tiñes de rojo las nalgas.
Me gustaría comer de tus heces,
para sentirle hasta el tono más extraño a tu alma.
Comer la mugre de tus uñas,
beber el jugo de tus alas.
No te duches en días, caro mío,
!oh¡, como favor no lo hagas,
para tragarme la puta basura,
esa negra sabor a tristeza
que fuma puros en cada rincón
de tu desgastado cuerpo.
Maldición déjate estar.
Para chuparte el infierno.
me pones bien buena,
me haces ser
aunque no quiera.
Me chantas sonrisas,
me tiñes de rojo las nalgas.
Me gustaría comer de tus heces,
para sentirle hasta el tono más extraño a tu alma.
Comer la mugre de tus uñas,
beber el jugo de tus alas.
No te duches en días, caro mío,
!oh¡, como favor no lo hagas,
para tragarme la puta basura,
esa negra sabor a tristeza
que fuma puros en cada rincón
de tu desgastado cuerpo.
Maldición déjate estar.
Para chuparte el infierno.