Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entrelíneas, te hablo desde mis versos
y tú los acaricias, entrelíneas....,
entrelíneas, te enseño mis códigos
y tú los aprendes a leer, entrelíneas.
Entrelíneas, se pelean sueños con la realidad,
pues cada uno quieren tu presencia,
entrelíneas, grito que necesito tu piel
y tu me consientes mostrándote sin inhibiciones, entrelíneas.
Entrelíneas, la magia zumba en tus oídos,
la magia de que pueda rozarte con mis letras,
la magia de que con mi pluma pueda dibujar en tu vientre,
entrelíneas, toco a tu puerta,
para que te abras de para en par
y acabes aceptando a este poeta
que hasta hace un momento se había dormido de soledad.
Entrelíneas, me atrevo con tu silueta
y juego que te extasías de mi lengua
que ronda mimando tus secretos
guardados celosamente y solícitos para mi poesía.
Entrelíneas, sorbo desenfadado desde tus pechos
las suaves mamas que erectas esperan mi llegada,
entrelíneas, he derrochado mi savia en tu memoria
para que consientas mi alma, entrelíneas.
Entrelíneas, te he mostrado parte de mi espíritu,
que se exacerba con la inquietante idea de estar frente a ti
y así contarte que se ha acortado la lejanía,
y que entrelíneas, este juglar te habla desde sus letras.
y tú los acaricias, entrelíneas....,
entrelíneas, te enseño mis códigos
y tú los aprendes a leer, entrelíneas.
Entrelíneas, se pelean sueños con la realidad,
pues cada uno quieren tu presencia,
entrelíneas, grito que necesito tu piel
y tu me consientes mostrándote sin inhibiciones, entrelíneas.
Entrelíneas, la magia zumba en tus oídos,
la magia de que pueda rozarte con mis letras,
la magia de que con mi pluma pueda dibujar en tu vientre,
entrelíneas, toco a tu puerta,
para que te abras de para en par
y acabes aceptando a este poeta
que hasta hace un momento se había dormido de soledad.
Entrelíneas, me atrevo con tu silueta
y juego que te extasías de mi lengua
que ronda mimando tus secretos
guardados celosamente y solícitos para mi poesía.
Entrelíneas, sorbo desenfadado desde tus pechos
las suaves mamas que erectas esperan mi llegada,
entrelíneas, he derrochado mi savia en tu memoria
para que consientas mi alma, entrelíneas.
Entrelíneas, te he mostrado parte de mi espíritu,
que se exacerba con la inquietante idea de estar frente a ti
y así contarte que se ha acortado la lejanía,
y que entrelíneas, este juglar te habla desde sus letras.