sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Envainaba amanecer
¿luz ceñida al sol?
¿espadas y estrellas sobre mi amor?
solo puedo hablar bajo la ley del querer
Envainaba mi dolor
cuando las sombras eran la perdición
y cuando la inspiración limpiaba al dolor
solía aclamar al color
No había razón
sin guiñarle los ojos al sol
despistaba los ojos oscuros
cuando no había razón
soplando velas negras
para ver humo
en las sombras sin razón
velas que corrían
sin palabras de pasión
El arte era saber apreciar
mi arte
besar con luminosidad
Volar era para imaginar
imaginar era soñar
y creer era vivir que es realidad
realidad pudiendo saborear
Sabor sin maldad
amando a la llama
que hizo volver la paz
a la vez que el mundo
se enamoro de verdad.
¿luz ceñida al sol?
¿espadas y estrellas sobre mi amor?
solo puedo hablar bajo la ley del querer
Envainaba mi dolor
cuando las sombras eran la perdición
y cuando la inspiración limpiaba al dolor
solía aclamar al color
No había razón
sin guiñarle los ojos al sol
despistaba los ojos oscuros
cuando no había razón
soplando velas negras
para ver humo
en las sombras sin razón
velas que corrían
sin palabras de pasión
El arte era saber apreciar
mi arte
besar con luminosidad
Volar era para imaginar
imaginar era soñar
y creer era vivir que es realidad
realidad pudiendo saborear
Sabor sin maldad
amando a la llama
que hizo volver la paz
a la vez que el mundo
se enamoro de verdad.