Xiada
Poeta recién llegado
Eres un enviado del mar;
él sabía que lo anhelaba.
Dos inmensidades de agua en tu faz
y la dulcura en tu rostro pintada.
Abrazarte es como sentir
la vela hinchada en una empopada;
y besarte es como probar
las aguas de mi mar, suaves y saladas.
Manos duras de trabajar
como las moldeadas por una botavara.
Pecho amplio resguarda una ola,
transparente y aterciopelada.
Gracias mi mar, gracias por mandar
este calmante para mi espera.
Gracias viento por empujarme de nuevo
a las aguas de la esperanza.
él sabía que lo anhelaba.
Dos inmensidades de agua en tu faz
y la dulcura en tu rostro pintada.
Abrazarte es como sentir
la vela hinchada en una empopada;
y besarte es como probar
las aguas de mi mar, suaves y saladas.
Manos duras de trabajar
como las moldeadas por una botavara.
Pecho amplio resguarda una ola,
transparente y aterciopelada.
Gracias mi mar, gracias por mandar
este calmante para mi espera.
Gracias viento por empujarme de nuevo
a las aguas de la esperanza.