--..--
Seguro de un talento ya obsoleto,
en una noche oscura de flores esmaltada
buscaba inspiración en el secreto
de insigne poesía almibarada
por soledad sonora de música callada,
e Indago con respeto
en perlas y esmeraldas de amores florecidas
y dócil me someto.
El alma temerosa, por celos inflamada,
ansía ver su Fe recompensada.
Deseo de Montesco y Capuleto,
vibrante carantoña de versos conformada:
¿Por qué te has convertido en mi amuleto?
--..--
Doy las gracias a San Juan de la Cruz por haberme prestado algunos versos.
--..--