Littera
Poeta asiduo al portal
A Miguel Nicolás D’Alio, que al presente descansa donde moran y de perpetuas suertes disfrutan los ángeles del cielo.
Si en la azulosa bóveda a los justos
les está reservada otra vida
en la mixtura de la calma ungida
y al calor de odoríferos arbustos,
por vuestros arbitrajes más que augustos
la que os ha sido en tierra requerida
allí acendrará quien guarda herida
de unos tormentos rábidos y onustos.
Que os franqueen canéforas las puertas
conducentes al éter do querubes
entre el verdoso pámpano se esparcen;
que de sus maravillas las excertas
os prendan en la cima de las nubes
de dichas sin igual, que nunca marcen.
les está reservada otra vida
en la mixtura de la calma ungida
y al calor de odoríferos arbustos,
por vuestros arbitrajes más que augustos
la que os ha sido en tierra requerida
allí acendrará quien guarda herida
de unos tormentos rábidos y onustos.
Que os franqueen canéforas las puertas
conducentes al éter do querubes
entre el verdoso pámpano se esparcen;
que de sus maravillas las excertas
os prendan en la cima de las nubes
de dichas sin igual, que nunca marcen.
Última edición: