Belbet Poeta recién llegado 5 de Enero de 2012 #1 ¡Ay! corazón, te puse un vigilante, Y a las puertas del pecho, con acero, Un pasador de doble cerradura. Pero el Amor, que no anda vacilante, No solo desairó con gran esmero Las puertas, mas también a la Cordura.
¡Ay! corazón, te puse un vigilante, Y a las puertas del pecho, con acero, Un pasador de doble cerradura. Pero el Amor, que no anda vacilante, No solo desairó con gran esmero Las puertas, mas también a la Cordura.