EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
EPISODIO DE UN OCASO
Secreta el alba, música en arpegio
en el voraz momento del aullido,
cuando la ilusa manca del temido
compás, entre los sones de su regio
campanario, redobla en privilegio,
su gozo de placer y cometido.
No me molesta el grito, ni el gemido:
ni de la Parca el son, ni de su arpegio.
Pues en la inmensa mar, en su gerundio,
Desnudo como Dios me trajo al mundo
He de soñar un cielo, trasparente.
Y renuente a la gloria del presente,
Dejando atrás un loco latifundio
Transpiraré mi pecho vagabundo.
( Fecha asignada tiene ya.mi muerte)
Secreta el alba, música en arpegio
en el voraz momento del aullido,
cuando la ilusa manca del temido
compás, entre los sones de su regio
campanario, redobla en privilegio,
su gozo de placer y cometido.
No me molesta el grito, ni el gemido:
ni de la Parca el son, ni de su arpegio.
Pues en la inmensa mar, en su gerundio,
Desnudo como Dios me trajo al mundo
He de soñar un cielo, trasparente.
Y renuente a la gloria del presente,
Dejando atrás un loco latifundio
Transpiraré mi pecho vagabundo.
( Fecha asignada tiene ya.mi muerte)
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