marcos aballes
Poeta recién llegado
No es nada personal, señora,
ni una estocada directa al corazón,
solo son unos simples versos,
de esos que se escriben con sangre.
Si señora, con la sangre del corazón,
de la herida habierta que dejo su accion,
la misma que me proboca tristeza e indignacion,
y no se asuste, que no es esa mi intencion.
Solo pretendo dejar en ello mis versos,
esos que dejan huellas profundas,
como heridas habiertas que sangran
y dejan muribunda toda sana ilusion.
Hay penas del alma que mueren en su embelezo,
ud, olvidando mis besos en otras bocas y las lagrimas
que profusas, derrame por ud, sin poderlo hebitar,
por eso y a modo de despedida, noble señora.
Le dejare mis poemas, para que no me olvide,
y asi, tendra en sus noches de soledad y astios,
sepa que jamas nadie la amara, en la vida,
como lo hizo este vardo soñador en sus desvarios.
Este loco poeta, que mientras ud, venerada señora,
estando en los brazos de otros hombres, siendo infiel,
el le dedicaba estos dolidos versos, con el desden,
que probocan mil puñaladas de muerte y dolor.
Si señora, mis versos como epitafio o sentencia,
frente a una tumba, donde enterre sus juramentos
y las promesas, de un amor eterno invilesido,
si señora de ese que ayer fuera, su amor y el mio.
***************************************
De mi auditoria y coleccion de poemas variados
11-27-2010 union city nj 07087
ni una estocada directa al corazón,
solo son unos simples versos,
de esos que se escriben con sangre.
Si señora, con la sangre del corazón,
de la herida habierta que dejo su accion,
la misma que me proboca tristeza e indignacion,
y no se asuste, que no es esa mi intencion.
Solo pretendo dejar en ello mis versos,
esos que dejan huellas profundas,
como heridas habiertas que sangran
y dejan muribunda toda sana ilusion.
Hay penas del alma que mueren en su embelezo,
ud, olvidando mis besos en otras bocas y las lagrimas
que profusas, derrame por ud, sin poderlo hebitar,
por eso y a modo de despedida, noble señora.
Le dejare mis poemas, para que no me olvide,
y asi, tendra en sus noches de soledad y astios,
sepa que jamas nadie la amara, en la vida,
como lo hizo este vardo soñador en sus desvarios.
Este loco poeta, que mientras ud, venerada señora,
estando en los brazos de otros hombres, siendo infiel,
el le dedicaba estos dolidos versos, con el desden,
que probocan mil puñaladas de muerte y dolor.
Si señora, mis versos como epitafio o sentencia,
frente a una tumba, donde enterre sus juramentos
y las promesas, de un amor eterno invilesido,
si señora de ese que ayer fuera, su amor y el mio.
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De mi auditoria y coleccion de poemas variados
11-27-2010 union city nj 07087
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