[FONT="]Pienso que estaré como la enzima
[FONT="]triste de un recuerdo,
[FONT="]acatando los embates de su jugo;
[FONT="]leyendo sobre mi propia muerte,
[FONT="]mientras me dedico a escribir
[FONT="]versos como látigos.
[FONT="]Una frente bellaca que sin pedir
[FONT="]he conseguido.
[FONT="]Para sentir cuando sus dedos
[FONT="]mueren junto a los míos,
[FONT="]interpuesto el fin, los fantasmas
[FONT="]palpables de mi sueño.
[FONT="]A veces latente de orgullo,
[FONT="]en los aprietos de mi camisa
[FONT="]laurínea, con el tabaco auditivo
[FONT="]de una piedra
[FONT="]y un ebrio que se enjuga el llanto.
[FONT="]Habiendo tanta violencia,
[FONT="]transparentada mi pena en los párpados
[FONT="]que aletean como dos tétricas gaviotas,
[FONT="]bajo el atardecer de su rostro.
[FONT="]¡Este es! - Digo- ¡Este es!
[FONT="]aquel que ahorra grandes decisiones
[FONT="]y llena de flores sus intermediarios,
[FONT="]que asoma con papelitos de esperanza
[FONT="]y triunfales fracasos.
[FONT="]Todo al vientre ayunado de misericordia,
[FONT="]en cuanto a estar parado de boca,
[FONT="]ante su amada, retratado en sus tobillos.
[FONT="]¿Cómo tal beso se equivocó de saliva?,
[FONT="]sintiéndolo tan natural; en sus mejillas
[FONT="]asesinas que acaso bailan
[FONT="]crespa hirsuta de música.
[FONT="]Sonrosada su indómita cabeza
[FONT="]pende un destino, colgado de sus cejas,
[FONT="]dando vueltas como infortunio
[FONT="]al hombre sin palabras, mientras
[FONT="]es denuesto y grita un frondoso silencio.
[FONT="]Hasta que un olor a compasión lo viste.
[FONT="]triste de un recuerdo,
[FONT="]acatando los embates de su jugo;
[FONT="]leyendo sobre mi propia muerte,
[FONT="]mientras me dedico a escribir
[FONT="]versos como látigos.
[FONT="]Una frente bellaca que sin pedir
[FONT="]he conseguido.
[FONT="]Para sentir cuando sus dedos
[FONT="]mueren junto a los míos,
[FONT="]interpuesto el fin, los fantasmas
[FONT="]palpables de mi sueño.
[FONT="]A veces latente de orgullo,
[FONT="]en los aprietos de mi camisa
[FONT="]laurínea, con el tabaco auditivo
[FONT="]de una piedra
[FONT="]y un ebrio que se enjuga el llanto.
[FONT="]Habiendo tanta violencia,
[FONT="]transparentada mi pena en los párpados
[FONT="]que aletean como dos tétricas gaviotas,
[FONT="]bajo el atardecer de su rostro.
[FONT="]¡Este es! - Digo- ¡Este es!
[FONT="]aquel que ahorra grandes decisiones
[FONT="]y llena de flores sus intermediarios,
[FONT="]que asoma con papelitos de esperanza
[FONT="]y triunfales fracasos.
[FONT="]Todo al vientre ayunado de misericordia,
[FONT="]en cuanto a estar parado de boca,
[FONT="]ante su amada, retratado en sus tobillos.
[FONT="]¿Cómo tal beso se equivocó de saliva?,
[FONT="]sintiéndolo tan natural; en sus mejillas
[FONT="]asesinas que acaso bailan
[FONT="]crespa hirsuta de música.
[FONT="]Sonrosada su indómita cabeza
[FONT="]pende un destino, colgado de sus cejas,
[FONT="]dando vueltas como infortunio
[FONT="]al hombre sin palabras, mientras
[FONT="]es denuesto y grita un frondoso silencio.
[FONT="]Hasta que un olor a compasión lo viste.