Creí que renunciar sería más fácil
y de nuevo el destino enterró su saeta
dejando herida abierta de aquellas que nunca sanan.
y de nuevo el destino enterró su saeta
dejando herida abierta de aquellas que nunca sanan.
No quise sumirte en la condena que trae la tristeza
y dejé que ese amor se perdiera tras la impaciencia
de tus noches en lágrimas, del por qué sin respuesta.
y dejé que ese amor se perdiera tras la impaciencia
de tus noches en lágrimas, del por qué sin respuesta.
Si sufristeis mi afrenta no creas que no sufro la condena
y como ánima en pena la soledad me agobia
con recuerdos del amor que por sacrificio dejé que muriera.
y como ánima en pena la soledad me agobia
con recuerdos del amor que por sacrificio dejé que muriera.
No hay ni habrá para mí justificación certera
pues este amor aún nuestro corazón cercena
y roba la felicidad que nuestras almas siempre anhelan.
pues este amor aún nuestro corazón cercena
y roba la felicidad que nuestras almas siempre anhelan.
Sibelius
Para Leidi Elizabeth Viloria luna
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