IVAN MONROS SABATE
Poeta recién llegado
Recuerdo cuando estaba enamorado,
cuando podían crecer con fuerza las flores,
cuando los pajaros cantaban lores, y estos,
se caían del cielo ensimismados.
Recuerdo ese viento huracanado,
que me traía esperanzas y amores,
liras, cánticos y mágicos clamores,
clamores que en mi mundo escuchaba anestesiado.
Fue como un torrente de pasión,
de sorpresas se llenaban los días,
y de noches de fuegos de artificio.
Bebí en una fuente de ilusión,
de aventuras lujuriosas y impías.
Mas hoy...¡Todo me parece ficticio!
cuando podían crecer con fuerza las flores,
cuando los pajaros cantaban lores, y estos,
se caían del cielo ensimismados.
Recuerdo ese viento huracanado,
que me traía esperanzas y amores,
liras, cánticos y mágicos clamores,
clamores que en mi mundo escuchaba anestesiado.
Fue como un torrente de pasión,
de sorpresas se llenaban los días,
y de noches de fuegos de artificio.
Bebí en una fuente de ilusión,
de aventuras lujuriosas y impías.
Mas hoy...¡Todo me parece ficticio!