Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Casi sin querer
acabé queriéndote
y es que tus palabras
fueron escaleras
hacia ti,
luego tu piel
tuvo la culpa
de que mis noches
respiraran tu nombre,
así, poco a poco,
besando tus huellas
me convertí a tu sonrisa
mientras tus besos
adictivos
conquistaban mi lengua
y mis ojos enamorados
buceaban en los tuyos.
Así sucedió,
era inevitable.
acabé queriéndote
y es que tus palabras
fueron escaleras
hacia ti,
luego tu piel
tuvo la culpa
de que mis noches
respiraran tu nombre,
así, poco a poco,
besando tus huellas
me convertí a tu sonrisa
mientras tus besos
adictivos
conquistaban mi lengua
y mis ojos enamorados
buceaban en los tuyos.
Así sucedió,
era inevitable.