Ayer era solo un niño
inocente y en desvelo,
suspiraba viendo el cielo
la miraba con un guiño.
Al amor nunca lo tiño
y sea tal vez vergüenza
cuando aquel sentir nos venza;
no fui un adonis ni regio
y fue justo en el colegio,
donde todo esto comienza.
*
Mi alma y vida eran de ella,
mi sino y sabiduría
porque yo siempre quería
ver una dama tan bella.
Era tan distante estrella
dueña de un amor roído
y el espíritu cohibido...
ver sus ojos fulminantes
como dos locos amantes
donde se hayan escondido.
*
Porque yo estaba perdido
y nunca quise aceptarlo
y de una forma negarlo
que yo "había renacido".
Todo parece vivido,
yo ya no era un amargado
solo estaba enamorado;
y fue una luz de ilusión
amar así con pasión:
amor, le había jurado.
*
Ayer era solo un niño
hoy, pues ya soy un adulto
y el recuerdo es un tumulto
y es en vano ya mi guiño.
El amor que jamás tiño
y esa chica ya se fue,
a ella nunca la veré
y así la vida prepara
esa misma nos separa,
y el niño... ya no seré.
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Anthony Acosta Pérez (Antorcha)