Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
La palabra se hizo carne,
se hizo mujer,
el amor la despertó
e inundó su corazón
de gotas de entrega y pasión
Para, en suspiro fugaz,
ser secadas por sequía pertinaz
de un canalla y secuaz
que, una vez sació su sed,
se fue para no volver jamás.
Perdió su ser
en el paraíso, su virgen palpitar,
fuera de todo lugar,
más allá del tiempo,
más allá de toda realidad.
Era pureza diamantina,
eterna belleza-
de tierra fértil fue desterrada-,
se sumió en el sueño
de la vida, de la tristeza,
una pesadilla desconocida.
¡Era tan feliz cuando dormía!
se hizo mujer,
el amor la despertó
e inundó su corazón
de gotas de entrega y pasión
Para, en suspiro fugaz,
ser secadas por sequía pertinaz
de un canalla y secuaz
que, una vez sació su sed,
se fue para no volver jamás.
Perdió su ser
en el paraíso, su virgen palpitar,
fuera de todo lugar,
más allá del tiempo,
más allá de toda realidad.
Era pureza diamantina,
eterna belleza-
de tierra fértil fue desterrada-,
se sumió en el sueño
de la vida, de la tristeza,
una pesadilla desconocida.
¡Era tan feliz cuando dormía!
OS QUIERO MUJERES, SOIS MARAVILLOSAS, SOIS EL MOTOR DE MI VIDA.
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