TiempOMuertO
Poeta fiel al portal
Eras la dueña,
de mis dulces amaneceres,
con la que me entregue,
a los más infinitos placeres.
Eras mi belleza,
entre todas las mujeres,
aunque no todo,
podía ser felicidad,
ya que, tu corazón,
albergaba una frialdad,
que era capaz del infierno congelar.
No me daba cuenta,
de que tu alma
estaba tan vacía,
a cada instante,
aprovechándose de la mia,
drenando mi ser,
hasta quedar vacio,
¿como es posible amor mío?
que me hayas clavado esta rosa,
con olor a traición,
directo en mi pecho,
en mi corazón.
de mis dulces amaneceres,
con la que me entregue,
a los más infinitos placeres.
Eras mi belleza,
entre todas las mujeres,
aunque no todo,
podía ser felicidad,
ya que, tu corazón,
albergaba una frialdad,
que era capaz del infierno congelar.
No me daba cuenta,
de que tu alma
estaba tan vacía,
a cada instante,
aprovechándose de la mia,
drenando mi ser,
hasta quedar vacio,
¿como es posible amor mío?
que me hayas clavado esta rosa,
con olor a traición,
directo en mi pecho,
en mi corazón.
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