Erase una vez un hombre

Érase una vez un hombre
Los árboles se arremolinaban como hormigas bajo la sed.
La esperanza sobrevivía un día más entre las raíces
de la tierra.
Hacíamos amores entre las guerras nocturnas con las estrellas
y la luna.

Érase una vez una mujer
La niebla bajó el vestido de la montaña.
Se movían las piedras con una palabra.
Juntaba los peces del mar con las manos.
Las ilusiones siempre colgaban
del anzuelo que las provocaba.

Alguna vez el hombre soñó en su regazo,
y soñaba todavía envuelto en el agua salada.
de todos los mares que conocía.

Siempre hay otros mares que no conozco.

Sus manos me siguen atormentando
con ese tormento con el que goza el atormentado.
Su sonrisa sigue mis oídos, hasta el siguiente silencio.

¿Es posible querer tanto?
Me encuentro en un laberinto, que no salgo.
Termino y me encuentro, agonizando como un árbol.

Partido de un rayo, de una voz y un dulce canto.
Cómo trinan los pájaros hoy, después de la lluvia.

Te quiero tanto.

Eugenio
Érase una vez un amor y el recuerdo que te hace crear tan bellas palabras para así expresarlo. Un gusto disfrutar tus bellas letras. Saludos cordiales y Próspero Año Nuevo.
 

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