Kein Williams
Poeta fiel al portal
Casí todas las historias de amor
empiezan de alguna forma triste
pero en cmabio la nuestra empezó
de la forma más bella que existe.
Pues sin quererlo te encontré
sentada allí en tu pupitre
me mirabas fingiendo no ver
eras un ave buscando alpiste.
Fue un gusto a primera vista
el amor estaba en sala de espera
mientras mi alma iba a la conquista
de ese tu cuerpo de primavera.
En la semana hablamos por primera vez
ese momento en mi vida fue el má perfecto
te dije : Siento mariposas cada que me ves
tú sonreías pero guardabas un secreto.
Tenías miedo de al decirlo recibir mi rechazo
me diste el primer beso y sentí un regocijo
que yo lo festejé estrechandome en tus brazos
y tú me dijiste : Sabes tengo ya dos hijos.
Yo te miré y te dije : En verdad te admiro
no tengas verguenza de tener ya dos niños
siempre se necesita de principes en castillos
y contigo mi reina les daremos nuestro cariño.
Sonreiste derramando una lágrima de alegría
pero aún tenías miedo de que vaya a utilizarte
pero te diste cuenta con el transcurso de los días
que yo todo lo he vivido solamente para amarte.
Y así hoy ya con los años besando tu boca
contando una historia que no tuve ni en sueños
pues erase una vez un joven con el corazón de roca
y hoy es el mismo que de el amor es el dueño.
empiezan de alguna forma triste
pero en cmabio la nuestra empezó
de la forma más bella que existe.
Pues sin quererlo te encontré
sentada allí en tu pupitre
me mirabas fingiendo no ver
eras un ave buscando alpiste.
Fue un gusto a primera vista
el amor estaba en sala de espera
mientras mi alma iba a la conquista
de ese tu cuerpo de primavera.
En la semana hablamos por primera vez
ese momento en mi vida fue el má perfecto
te dije : Siento mariposas cada que me ves
tú sonreías pero guardabas un secreto.
Tenías miedo de al decirlo recibir mi rechazo
me diste el primer beso y sentí un regocijo
que yo lo festejé estrechandome en tus brazos
y tú me dijiste : Sabes tengo ya dos hijos.
Yo te miré y te dije : En verdad te admiro
no tengas verguenza de tener ya dos niños
siempre se necesita de principes en castillos
y contigo mi reina les daremos nuestro cariño.
Sonreiste derramando una lágrima de alegría
pero aún tenías miedo de que vaya a utilizarte
pero te diste cuenta con el transcurso de los días
que yo todo lo he vivido solamente para amarte.
Y así hoy ya con los años besando tu boca
contando una historia que no tuve ni en sueños
pues erase una vez un joven con el corazón de roca
y hoy es el mismo que de el amor es el dueño.