Eres ...
El encanto que adorna mis horas,
que me abraza y entibia mi palma,
que me eleva y me hace sentir
el calor en su dulce latir,
eres voz que susurra impensables aromas,
sentimiento y anhelos, esa paz y mi calma.
Eres ...
El encuentro en deseo de aquel corazón,
el destello que fulge al rompiente del alba,
eres lluvia que ofrece más ansias de vida,
la ternura que teje el amor y me anida
en sus brazos de embrujo y pasión,
en el fuego que abrasa mi alma.
Eres ...
El ensueño que allí acaricié,
en mi noche sin luz, solitaria,
dibujando la faz en perfiles ignotos
y besando unas sombras sin rostro,
eres el agua que sacia mi sed,
mi delirio, mi emoción solidaria.
Eres ...
El encanto que adorna mis horas,
que me abraza y entibia mi palma,
que me eleva y me hace sentir
el calor en su dulce latir,
eres voz que susurra impensables aromas,
sentimiento y anhelos, esa paz y mi calma.
Eres ...
El encuentro en deseo de aquel corazón,
el destello que fulge al rompiente del alba,
eres lluvia que ofrece más ansias de vida,
la ternura que teje el amor y me anida
en sus brazos de embrujo y pasión,
en el fuego que abrasa mi alma.
Eres ...
El ensueño que allí acaricié,
en mi noche sin luz, solitaria,
dibujando la faz en perfiles ignotos
y besando unas sombras sin rostro,
eres el agua que sacia mi sed,
mi delirio, mi emoción solidaria.
Eres ...