Dago
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy le escribí a la injusticia,
llamándole un poco la atención.
¿Como es posible le dije?
que ese viejito cansado,
con tantos años al lado,
no tenga donde dormir.
¿Acaso no te interesa,
que ese mocoso enfermizo
que nunca nada malo hizo,
se valla pronto a morir?
¿Acaso te importa un comino,
la muerte de tantos niños
por una enfermedad contagiosa
que nadie la provocó?
O que esa chiquilla esclava
viva siempre abusada,
por un viejo millonario
que a la madre la compró
Seguro dirás que no sabias,
que hay hombres que aprietan el puño
para aguantar la vergüenza
por no llevar un pan a casa
Y tampoco sabias del hambre de la humanidad,
del horror de la guerra,
o de los estragos de la enfermedad.
No nos hagamos los tontos
y hablemos con sinceridad,
tú eres la injusticia, que más da.
Autoria Dagollamándole un poco la atención.
¿Como es posible le dije?
que ese viejito cansado,
con tantos años al lado,
no tenga donde dormir.
¿Acaso no te interesa,
que ese mocoso enfermizo
que nunca nada malo hizo,
se valla pronto a morir?
¿Acaso te importa un comino,
la muerte de tantos niños
por una enfermedad contagiosa
que nadie la provocó?
O que esa chiquilla esclava
viva siempre abusada,
por un viejo millonario
que a la madre la compró
Seguro dirás que no sabias,
que hay hombres que aprietan el puño
para aguantar la vergüenza
por no llevar un pan a casa
Y tampoco sabias del hambre de la humanidad,
del horror de la guerra,
o de los estragos de la enfermedad.
No nos hagamos los tontos
y hablemos con sinceridad,
tú eres la injusticia, que más da.
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