José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Fuiste luz en la imprevista noche,
una noche envuelta en melodía,
que filtró hasta el fondo el alma mía;
anhelo sentirte junto a mi sonriente
mostrarte el corazón y amarte.
Que tú mirar profundo me penetre,
que acaricies mi ser hasta quemarlo
sentir de tu boca dulces besos,
que el fuego en mi ser apague.
¡Oh…! Musa del reino de Cupido,
solemne bendición me has dado,
escuchaste la queja de mi alma inquieta
rogando tu amor y ser amado;
ignoto mi dolor se ha vuelto…
y el oráculo quedó santificado.
una noche envuelta en melodía,
que filtró hasta el fondo el alma mía;
anhelo sentirte junto a mi sonriente
mostrarte el corazón y amarte.
Que tú mirar profundo me penetre,
que acaricies mi ser hasta quemarlo
sentir de tu boca dulces besos,
que el fuego en mi ser apague.
¡Oh…! Musa del reino de Cupido,
solemne bendición me has dado,
escuchaste la queja de mi alma inquieta
rogando tu amor y ser amado;
ignoto mi dolor se ha vuelto…
y el oráculo quedó santificado.
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