Estimada Tere,
Has tocado precisamente mi fibra sensible ya que Edmund Spenser es uno de mis poetas favoritos, contemporáneo de Shakespeare fue conocido como el príncipe de los poetas, creador del soneto blanco sin rima. Con su poesía trataba basicamente de ganarse un lugar en la Corte de la època donde acudió en compañía de Walter Raleigh para entregar su obra más famosa " La reina de las hadas", poema que pretendía el favor de la reina Isabel I de Inglaterra. Su ambición desmedida en el intento de crear una obra de dimensiones épicas del tipo de La Eneida, le llevó a poner de moda una estrofa especial denominada estrofa spenseriana (Spenserian stanza) de 9 versos alejandrinos que riman ababbcbcc, y el último verso es más largo que los demás. Este tipo de estrofa spenseriana, es una mezcla entre el soneto petrarquista (ya que la conclusión sigue con el argumento establecido en los cuartetos) y el soneto shakespeariano (porque tiene tres cuartetos y un pareado).
Pero bueno Tere, todo esto es historia, lo importante es lo que tu basandote en esto has creado, y que no es otra cosa que un poema bellisimo de amor que ahora en primavera viene como anillo al dedo, y a mi particularmente me provoca una gran nostalgia, ya que estoy solo en el mundo, y a veces pienso que el amor lo es todo porque vivir sin él es como vivir en la oscuridad. Nada de lo que haces parece tener sentido.
Además suele dar más rabia cuando por circunstancias ajenas a uno y poniendo de tu parte, la mala suerte se cruza en tu camino.
Tu poema habla de todo lo contrario, ojalá me pasase a mí.
Un abrazo Tere, Felicidades una vez más por tu bello poema.
Miguel Angel.