sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres tan preciosa que hasta el sol se queda en llamas cuando soplas
y ves que los versos se quedan sin palabras,
y una vez que sonrojas al tiempo,
y vuelves a ver las palabras,
miras en tu nombre y escribes los sueños que se erigen en el amanecer de tu origen.
Ese origen es como ver a las estrellas acostarse,
para alumbrar entre tus ojos por las mañanas,
y cuando todo se vuelve a encontrar,
veo tu rostro en la eterna madrugada reflejado con el agua,
esa que alisó tus pupilas,
y llegó a la magia entre tus miradas.
y ves que los versos se quedan sin palabras,
y una vez que sonrojas al tiempo,
y vuelves a ver las palabras,
miras en tu nombre y escribes los sueños que se erigen en el amanecer de tu origen.
Ese origen es como ver a las estrellas acostarse,
para alumbrar entre tus ojos por las mañanas,
y cuando todo se vuelve a encontrar,
veo tu rostro en la eterna madrugada reflejado con el agua,
esa que alisó tus pupilas,
y llegó a la magia entre tus miradas.