En las noches de plenilunio,
en solitarios y cándidos vuelos,
en cada nube del cielo descubro una idea;
con ellas unidas formo un pensamiento
que lo presento a la luna que vela
y ella intenta poner en mi mente un axioma completo;
mezclo y adobo la oración resultante,
con todo lo cual un revoltijo consigo
de letras, palabras y frases caóticas;
trato de penetrar en tal laberinto
y encuentro incontables salidas,
pero siempre salgo al vacío
de esperanzas perdidas,
de consuelos tardíos,
de inútiles bienes,
de sueños absurdos,
de locas ideas,
Entonces, vuelvo a ti, amada mía,
a la existencia feliz y tranquila,
junto a ti, que eres todo en mi vida:
el orden, el sosiego, la paz y la dicha.
en solitarios y cándidos vuelos,
en cada nube del cielo descubro una idea;
con ellas unidas formo un pensamiento
que lo presento a la luna que vela
y ella intenta poner en mi mente un axioma completo;
mezclo y adobo la oración resultante,
con todo lo cual un revoltijo consigo
de letras, palabras y frases caóticas;
trato de penetrar en tal laberinto
y encuentro incontables salidas,
pero siempre salgo al vacío
de esperanzas perdidas,
de consuelos tardíos,
de inútiles bienes,
de sueños absurdos,
de locas ideas,
Entonces, vuelvo a ti, amada mía,
a la existencia feliz y tranquila,
junto a ti, que eres todo en mi vida:
el orden, el sosiego, la paz y la dicha.
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