alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres el alba en mi ventana
al despertar.
Eres esa calida y suave luz
Que acaricia mi rostro.
Eres la ternura reflejada
Con cada palabra.
Eres el dulce sabor
Que mis labios ansían.
Eres la sangre
Que corre por mis venas.
Eres los latidos
De este loco corazón.
Eres el dominio
De mis pensamientos.
Eres el culpable
De mi amor.
Eres el lado de la luna
Que aun no he visto.
Eres la melodía en mis oídos
Hecha canción.
Eres cada letra de mis versos
Destilados de pasión.
Eres la energía de mi centro
El eje, el núcleo, de mi obsesión.
Eres el mar,
Que depura mi vida.
Eres el néctar
Que endulza mi piel.
Eres la suavidad
De caricias de algodones.
Eres la carne
En todo mi ser.
Eres el secreto
Que guarda mi almohada.
Eres mis lágrimas
Transformada en emoción.
Eres la persona
Que me cautiva.
Eres, el hombre.
Eres, el amor.
al despertar.
Eres esa calida y suave luz
Que acaricia mi rostro.
Eres la ternura reflejada
Con cada palabra.
Eres el dulce sabor
Que mis labios ansían.
Eres la sangre
Que corre por mis venas.
Eres los latidos
De este loco corazón.
Eres el dominio
De mis pensamientos.
Eres el culpable
De mi amor.
Eres el lado de la luna
Que aun no he visto.
Eres la melodía en mis oídos
Hecha canción.
Eres cada letra de mis versos
Destilados de pasión.
Eres la energía de mi centro
El eje, el núcleo, de mi obsesión.
Eres el mar,
Que depura mi vida.
Eres el néctar
Que endulza mi piel.
Eres la suavidad
De caricias de algodones.
Eres la carne
En todo mi ser.
Eres el secreto
Que guarda mi almohada.
Eres mis lágrimas
Transformada en emoción.
Eres la persona
Que me cautiva.
Eres, el hombre.
Eres, el amor.
::