Mercedes
Poeta adicto al portal
Eres
Eres la calma que se quebranta.
Eres la lucha que persigo,
acabándome por todo delirio.
Me venzo al sentir tu indiferencia
y ese sentir que tú me desprecias.
Y es así, que por ti padezco
día tras día en penosa agonía.
No eres más que un cariño ajeno.
Amor que daña, amor que punza
y amor que mata.
Eres la escritura a mis versos.
Eres un camino abierto al desespero.
Eres un tiempo dormido a mi sufrimiento.
Y no creas que este golpe no se repite,
porque hoy me toca verdadera pena,
junto con el palpitar que se adueña.
Se adueña a mí, para amarte con más fuerza.
Eres tú, cual rostro ocultas.
Eso eres, reserva que perdura.
Eres para mi desgracia,
amor que no se nula.
Eres amor que no ama.
Pero yo soy amor que te ama.
Eres silencio que crece
y estatua que permanece.
Eres una espina para mi trémulo corazón.
Eres mi soleo, a la amargura y al dolor.
Eres un amor que no alude un adiós.
Eres la calma que se quebranta.
Eres la lucha que persigo,
acabándome por todo delirio.
Me venzo al sentir tu indiferencia
y ese sentir que tú me desprecias.
Y es así, que por ti padezco
día tras día en penosa agonía.
No eres más que un cariño ajeno.
Amor que daña, amor que punza
y amor que mata.
Eres la escritura a mis versos.
Eres un camino abierto al desespero.
Eres un tiempo dormido a mi sufrimiento.
Y no creas que este golpe no se repite,
porque hoy me toca verdadera pena,
junto con el palpitar que se adueña.
Se adueña a mí, para amarte con más fuerza.
Eres tú, cual rostro ocultas.
Eso eres, reserva que perdura.
Eres para mi desgracia,
amor que no se nula.
Eres amor que no ama.
Pero yo soy amor que te ama.
Eres silencio que crece
y estatua que permanece.
Eres una espina para mi trémulo corazón.
Eres mi soleo, a la amargura y al dolor.
Eres un amor que no alude un adiós.