Orlando Ramos Monzón
Poeta recién llegado
Eres quetzal de tiernas alas que zurcas dorados horizontes.
Eres figura de obsidiana abriendo camino en el fuego, adornas los dias con sus horas.
Eres extensa, pregonas con tu andar el poema perfecto.
No eres Santa tampoco diosa ni reina,
Eres genuina cual si fueras un remanso de verde musgo sobre pantanos.
La flor de loto envidia tu risa, tus pétalos son misterio y son vida.
Nenufar profundo eres, vendaval de sueños creas en mi.
Eres universo de sentires, amalgama de deseos abstenidos.
Un minuto eternizado eres, perenne latiendo viva en tu margen y en mi margen te observo.
Eres figura de obsidiana abriendo camino en el fuego, adornas los dias con sus horas.
Eres extensa, pregonas con tu andar el poema perfecto.
No eres Santa tampoco diosa ni reina,
Eres genuina cual si fueras un remanso de verde musgo sobre pantanos.
La flor de loto envidia tu risa, tus pétalos son misterio y son vida.
Nenufar profundo eres, vendaval de sueños creas en mi.
Eres universo de sentires, amalgama de deseos abstenidos.
Un minuto eternizado eres, perenne latiendo viva en tu margen y en mi margen te observo.