LuKaS
L'enfant terrible
Cristales no reflejen la sumisión de mis ojos.
El resto del mundo palidece, tu rostro se ilumina,
tus mejillas se sonrojan;
tus labios carmesí que me quitan el aliento,
me dejan atónito;
mis manos no pueden moverse,
mis ojos no quieren cerrarse,
mi boca no osa pronunciar una palabra.
Una sonrisa en mis labios se dibuja.
Nos miramos, recorriendo de un lado a otro nuestra mirada;
contemplamos infinitamente nuestras pupilas dilatadas.
Éxtasis.
Deseo tocarte. Tomo tus manos.
Me acerco a tus labios suavemente.
Tiembla todo tu ser al rozarte.
Sutil encanto; única noche.
En tu reflejo de ángel puedo ver las estrellas.
Sólo nosotros bajo la luna mas bella.
Estrellas intermitentes, astros incandescentes.
Recorro tu cuerpo dulcemente y mis manos te erizan la piel.
Desnuda a tu alma enfrente mío,
que esta noche está todo permitido excepto detenerse.
Nos amamos hasta el amanecer.
Soy tu ángel guardián, tu protector y tu abrigo.
Libérate de todo lo que te ate. Escapa conmigo;
así podré mostrarte mas allá del mundo,
donde el tiempo se mide en caricias por segundo,
en besos entregados y deseos cumplidos.
Abrázame fuerte, aférrate a mi espalda,
descansa tu rostro en mi pecho,
que esta noche soy el escudo que te protege.
Encuentra en mis palabras el significado,
y seremos tu y yo por siempre.
El resto del mundo palidece, tu rostro se ilumina,
tus mejillas se sonrojan;
tus labios carmesí que me quitan el aliento,
me dejan atónito;
mis manos no pueden moverse,
mis ojos no quieren cerrarse,
mi boca no osa pronunciar una palabra.
Una sonrisa en mis labios se dibuja.
Nos miramos, recorriendo de un lado a otro nuestra mirada;
contemplamos infinitamente nuestras pupilas dilatadas.
Éxtasis.
Deseo tocarte. Tomo tus manos.
Me acerco a tus labios suavemente.
Tiembla todo tu ser al rozarte.
Sutil encanto; única noche.
En tu reflejo de ángel puedo ver las estrellas.
Sólo nosotros bajo la luna mas bella.
Estrellas intermitentes, astros incandescentes.
Recorro tu cuerpo dulcemente y mis manos te erizan la piel.
Desnuda a tu alma enfrente mío,
que esta noche está todo permitido excepto detenerse.
Nos amamos hasta el amanecer.
Soy tu ángel guardián, tu protector y tu abrigo.
Libérate de todo lo que te ate. Escapa conmigo;
así podré mostrarte mas allá del mundo,
donde el tiempo se mide en caricias por segundo,
en besos entregados y deseos cumplidos.
Abrázame fuerte, aférrate a mi espalda,
descansa tu rostro en mi pecho,
que esta noche soy el escudo que te protege.
Encuentra en mis palabras el significado,
y seremos tu y yo por siempre.
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